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Rol de Liderazgo que Tú Jugarás en la Nueva Era que Emerge PArte 2... ALERTA ROJA... Cuando nos enredamos en nuestros propios mapas, tendemos a olvidar que nuestras creencias y opiniones son tan solo mapas mentales — nuestro modelo del mundo a través del cual filtramos los verdaderos hechos. Como ya vimos creamos mapas mentales sobre nosotros mismos, los demás, el mundo, lo que las cosas son, cómo funcionan, lo que significan, su importancia, cómo se interrelacionan, etc. Estas interpretaciones pronto dejan de ser conscientes, creando “cajas mentales” desde las que operamos una y otra vez de manera automática en nuestra interacción diaria con el mundo. Pensamos dentro de esa caja. Sentimos dentro de esa caja. Vivimos dentro de esa caja. Esa caja se transforma en nuestro mundo. Nos hace sentir a salvo, seguros y protegidos. Identificando la “realidad” para nosotros. Sin lugar a dudas, esto es lo que hace a nuestras creencias tan increíblemente importantes. No es sorpresa que tengan de hecho tanta influencia. Gobiernan nuestra percepción de los hechos, y una vez instaladas, nuestras creencias tienden a cobrar vida propia. Considera el caso de un adolescente (llamémoslo Juan) que fue golpeado una y otra vez cuando era niño y que todavía recuerda la experiencia y las palabras de insulto. “¡Mocoso estúpido, nunca tendrás éxito en la vida con esa actitud!” Ahora supone que el niño crece y construye varias creencias basadas en esas experiencias. Supone que llega a las siguientes conclusiones:
Dados estos significados evaluativos, ¿sería difícil adivinar el tipo de estados psicológicos y fisiológicos que Juan creará continuamente para si mismo en el correr de su vida? Estos estados, probablemente refuercen y profundicen su sentimiento de pena. Solo le darán “prueba” de la validez y precisión de sus creencias restrictivas y limitantes. Sin darse cuenta, Juan ha creado un marco de referencia que está ahora fuera de su nivel de conciencia. El doloroso estado mental en el que se encuentra, hará que sus pensamientos se transformen en una realidad. Y esto funciona como si fuera “magia negra.” Este marco de referencia o forma de ver el mundo busca e invita más de lo mismo — transformándose en un círculo vicioso. A medida que Juan crece y recibe más de lo mismo, sigue reforzando sus creencias: “Nunca cambiaré. Mi vida es así. Nada de hacerme ilusiones que las cosas van a mejorar. Soy un perdedor y siempre lo seré.” Es fácil ver que si crees que “nunca serás bueno para nada,” que “no puedes hacer nada bien,” que “no tienes derecho a ser exitoso” — estas creencias se demostrarán en cómo te presentas a ti mismo, cómo hablas, caminas, actúas, piensas, y sientes. Esto no solo habla de cómo todas las creencias e ideas tienen consecuencias y se manifiestan en nuestra realidad, sino también que cuando cambiamos nuestra forma de ver el mundo, cambia nuestra personalidad e identidad, al igual que nuestros comportamientos, hábitos, emociones, estados de ánimo, actitudes, salud — y por consiguiente — nuestro futuro y destino. ¿En control o controlado? Como nuestras creencias gobiernan nuestras percepciones, entendimientos, valores, emociones, comportamientos, etc., quien sea (o lo que sea) que establezca un marco de referencia, logra por lo tanto control de la realidad y la experiencia resultante. Este conocimiento origina tanto miedo como entusiasmo. Miedo porque las personas y las culturas pueden establecer (y efectivamente lo hacen) marcos de referencia fuera de nuestra percepción. Cuando alguien define un marco de referencia y lo “compramos,” éste puede encerrarnos en una caja — sin que siquiera nos demos cuenta de ello. (Me viene a la mente algo que escuché muchas veces en el transcurso de mi vida, “Los americanos son mejores para los negocios… a los latinos nos gusta la vida más fácil.” ¿Qué tal este marco de referencia cultural, que muchos repiten sin cuestionar y que sin dudas se manifiesta auto proféticamente en su realidad?) Entusiasmo porque una vez que aprendemos cómo manejar este proceso, podemos verdaderamente elegir nuestros marcos de referencia y diseñar modelos del mundo que nos sirven mejor. (En el ejemplo anterior, un mejor marco de referencia es afirmar, “En el pasado, llegué a pensar que los americanos eran mejores para los negocios. Ahora me doy cuenta de cómo los latinos podemos también ser igual de exitosos.”) La batalla por el control de nuestra mente se libra en diferentes frentes todos los días. En todo momento nos llegan marcos de referencia de los medios de prensa — periódicos, radio, televisión, conversaciones cotidianas, figuras de autoridad, etc. Pero ahora podrás estar atento para detectarlas y protegerte de aquellos que nos “alimentan” con creencias limitantes. Ahora puedes elegir a cuáles dar la bienvenida y a cuáles no aceptar o atribuir un nuevo significado. En el artículo Cómo y Por Qué hemos sido Programados desde la Niñez para Fracasar... Y Cómo puedes Usar este Conocimiento para Propulsarte al Triunfo podrás investigar más sobre este tema. Piénsalo por un momento, al nacer no tienes ninguna de las creencias que tienes ahora. Eres como una hoja en blanco. A medida que vas creciendo empezamos a recibir creencias de otra gente. Primero de nuestros padres (que a su vez las recibieron de sus padres) luego de nuestros amigos, maestros, etc., etc. Todas las experiencias humanas pasan en contextos — marcos de referencia cultural, personal, familiar, empresarial, etc. Nuestro marco cultural opera típicamente fuera de nuestro estado de conciencia de modo que rara vez lo notamos. Para notarlo, tenemos que dar un paso fuera de ese contexto — por ejemplo visitar una cultura diferente. Entonces de repente somos conscientes de nuestras presuposiciones acerca de la vida, las relaciones, los valores, etc. “En una aldea del Mediterráneo las personas viven 30 años más que el promedio de vida actual del ser humano. Luego de hacer varias pruebas (dieta, costumbres, estilo de vida, etc.) los científicos se dieron cuenta de lo siguiente: los habitantes viven más simplemente porque no “saben” que la gente “debe” morirse a los 78 años de edad. En su mundo es normal vivir hasta los 110 años o más y disfrutando de buena salud. Eso es lo que perciben y comprueban en su experiencia diaria, eso es lo que creen... y sus expectativas se transforman en realidad.” No podemos cambiar eventos externos, personas, situaciones, etc., y aún así podemos cambiar nuestra forma de interpretar los hechos — y en consecuencia — nuestra respuesta a una situación. Ese es el poder que todos tenemos — el poder de elegir tomar control de nuestras vidas. El poder de dirigir nuestra propia mente, en vez de ser un esclavo de las creencias que recibimos por “ósmosis.” .............Continuacion......... .......Regresar a la pagina anterior | ||||||||||||||||||
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